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miércoles 12 de noviembre de 2008

Omega Vs. Frank Reyes la fortaleza del mambo noqueó la bachata


El merengue de calle tiene una deuda pendiente con el máximo exponente de este estilo, Omega, y quien tiene un largo trayecto por recorrer para ganarse el reconocimiento no solo del público que sigue esta música, sino de otros segmentos renuentes a aceptarla
“Merengue contra bachata”, en su segunda edición, organizada por Fernando Quezada, presidente de Quepe Tours, y Mauricio Rivera, sirvió de plataforma para que Omega siga transitando por el adecentamiento de su mambo, porque como todo mambero es un producto surgido de la marginidad underground, que a punta de éxito tras éxito se viene ganando su espacio.
Omega inició la jornada a las 11:10 p.m., y durante su puesta en escena de una hora y 25 minutos no tuvo más que hacerse presente y el público –cual si fuera El Mayimbe en sus mejores años– se acomodó en la pista, aunque no precisamente para bailar.
Su orquesta todavía suena primitiva y desde que Omega marcó su primera canción, “Mangue to'”, la algarabía de sus seguidores más acérrimos apenas cedía ante las improvisaciones del mambero.
Eso sí, bien escoltado de su frente juvenil con sus bailes coreografiados al mejor estilo de estos tiempos, Omega iba desgranando cada hit que le abrió las puertas de este tipo de eventos, antes reservado solo para los merengueros tradicionales.
“Esto e' pa' bailá”, “Si no me amas”, “Por qué me tratas así”, “No hay manera”, “Tú no ta' pa mí” y “Paleta” cerraron con broche –que no de oro– la participación de este representante de la música urbana que, al día de hoy, debería haber superado la barrera del underground si sus manejadores hubiesen tenido la visión que tuvo Domingo Dauhajre con Sammy Sosa. Todavía hay tiempo.
Y el tiempo de la bachata corrió a cuentas de Frank Reyes, quien no ha tenido en el 2008 uno de sus mejores años, aunque sí cuenta con el repertorio propio de un bachatero que ha evolucionado para merecerse el reconocimiento crítico y el favor de las diferentes clases sociales.
Con una banda que tuvo en la parte inicial un sonido poco favorable, El Príncipe entró a escena a las 12:50 de la madrugada, y sus dos primeras canciones las despachó a ritmo de merengue (“No suelte el gallo” y “Dos extraños”) quizás porque Omega dejó la pista en temperaturas muy altas para su cancionero bachatero.
Hasta las 2:15 de la madrugada del lunes, “El Príncipe” saboreó el corillo de las casi 1,700 personas que se congregaron en el Bávaro Convention Center, gracias a éxitos como “Amor desperdiciado”, “De nada sirve el amor”, “Vine a decirte adiós”, “No te vayas no”, “Quién eres tú”, “Nada de nada”, “Eres Ajena”, “Te regalo el mar”, “Por el alcohol”, entre otras.
El talentoso joven Jhoel López tuvo a su cargo el papel de presentador del encuentro musical, en el cual demostró su calidad para la conducción de eventos de esta naturaleza.
¿Si hubo un ganador en el match merengue Vs. bachata? Por supuesto, porque en su segunda versión, Fernando y Mauricio han sabido combinar su oferta musical con el turismo interno, en una fórmula exitosa que ya tiene su competencia en este exclusivo polo turístico.


Fuente: elcaribecdn.com